Cabeceros originales

Cabeceros originales.

Cabeceros originales. (Foto: Jadur.com)

La cama compuesta por un colchón sobre un armazón y separada del suelo por cuatro patas, era utilizada por los pueblos civilizados y por las clases altas de las antiguas culturas. Por el contrario, los campesinos dormían sobre el suelo con ramas, paja, pieles, telas y esterillas. Los cabeceros originales todavía no existían ya que en la antigüedad la cama se utilizaba también para comer y no se apoyaba en la pared, sino que se colocaba en cualquier lugar de la habitación.

Cabeceros: historia y posibilidades

La cama griega más antigua que se conoce es la que Ulises se construyó. Consistía en un tronco de olivo aún agarrado al suelo, cortado a la altura conveniente y escuadrado; sobre él se apoyaba un bastidor que contenía unas tiras entrelazadas como los lechos egipcios.

En el caso de Roma se puede apreciar una evolución diferente: durante los primeros tiempos de su historia sus ciudadanos comían sentados, pero a medida que sus costumbres fueron haciéndose más refinadas los hombres comenzaron a utilizar para comer un tipo de sillón-cama; la mujer, en cambio, se sentaba a los pies del lecho y los hijos en sillas. Este hábito no se perdió hasta después del siglo VI, cuando la cama pasó a tener la misma función que tiene hoy en día.

Sólo a partir del siglo XIII el colchón pasó a ser más largo que la cama; estaba doblado hacia arriba, formando de esta manera una especie de cabecero.

Actualmente el cabecero constituye un elemento decorativo más que un factor necesario en las camas. A pesar de esto, ocupan cada vez más espacio y son más sofisticados; además, los hay de todo tipo, material y estilo.

Hay objetos que pueden servir de cabecero, como una reja, alguna puerta antigua, troncos de árboles retorcidos, etc. Hasta trozos de barbacoas incrustados en madera vieja han servido para este propósito debido a su valor ornamental. También se puede utilizar una estructura tipo panal, con rectángulos o alguna otra forma geométrica que sirva para poner fotos u otro elemento decorativo.

Con un poco de imaginación y buen gusto todo es posible. Si tienes parientes o amigos que vivan en casas antiguas o que tengan campo, seguramente en sus sótanos o en sus galpones encontrarás algo que te sirva.

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